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17. Un ciclo sin fin by annecantbreathe

Querido diario: Ayer escribía sobre estar sola y rota, pero no es así. Tengo amigos que siempre están consolándome, aconsejándome y llenándome de amor; pero sobre todo, tengo a mi mamá, ella jamás me ha dejado sola en el camino, siempre ha estado a cada paso aun cuando yo he querido hacerlo sola. Si es cierto que ha cometido errores pero, ¿Quién no los tiene? No es como si les dieran un manual sobre como ser padres, además de que antes de ser madre, es mujer y antes de juzgarla tan duramente, debo pensar que aun cuando podría ponerse siempre primero, como deberíamos hacerlo todos, nos pone primero a nosotras sus hijas. Ella siempre a pesar de todo, ha sido padre y madre y yo no lo he sabido valorar. Lo primero que hice al despertar, fue correr hacia ella y llorar y llorar sobre todo lo que me atormenta. Le dije que estaba cansada, que no podía más, que era infeliz y no sabía como salir de la situación. Entonces ella me respondió: "si sabes, es solo que tienes miedo, pero no vas a dejar que te venzan tus miedos, tienes todo para salir adelante tú sola y aún así, yo te voy a ayudar, tu puedes". Platicamos sobre todo lo que pasó y está pasando e incluso volvió a pedirme perdón por haberme lastimado tanto sin darse cuenta; porque el divorcio de mis padres fue doloroso a más no poder y yo quedé en medio de esa vorágine de malos sentimientos y conflictos. Quedé en fuego cruzado tratando siempre de recibir todo y proteger a mi hermana y a mi madre de mi papá. Después de esa plática, le estuve dando mil vueltas a lo que pasó ayer. Herí a mi hermana en el proceso y eso desencadenó una serie de acontecimientos incómodos que casi le arruinaron un día muy importante, porque no todos los días recibes tu título profesional. Así que decidí que no importa lo que haya pasado, no era justo para ella estar sola en su gran día. Le pedí a mi mamá que estuviera lista y pasé por ella para ir a celebrar a mi hermana. Con lo que no contaba es con que todos íbamos a pensar igual y nos íbamos a encontrar en el mismo lugar. Al lugar llegó el novio de mi hermana, que fue el único que seguía invitado y al mismo tiempo mi papá y mi mamá y yo, llegamos unos minutos después. Después de recibir su título, la felicitamos y nos retiramos del lugar, claro está que mi papá me ignoró todo el tiempo y al momento de de despedirme ni me respondió. Lo curioso es que al ver que si iba en serio lo de cumplir con lo que él me pidió esa noche y de que cada quien se iría por su lado, me llamó para pedirme que no le arruináramos el día a mi hermana y que fuéramos a comer todos juntos. Honestamente, solo acepté por mi hermana. Llegamos al restaurante y ya nos esperaban, la fatídica noche anterior yo solo le pedí a mi papá una cosa: que tratara a mi mamá con respeto y cuál fue mi sorpresa, que así lo hizo. Se comportó como debió haber sido siempre, tuvimos una comida de lo más normal y convivimos como la familia que en algún momento fuimos. Es como un ciclo sin fin. Supongo que al final si logré mi cometido y liberé la tensión que todos teníamos. ¿El costo? Mi salud mental, pero valió la pena. Fueron tantas emociones en un día que apenas y logré asimilar todo lo que pasó en tan poco tiempo, sin embargo, aunque parezca que todo volvió a la "normalidad", las cosas jamás volverán a serlo y con cada conflicto que tenemos, es un paso más para mi, para poder soltar todo lo que me hace daño, porque aunque no lo parezca, me estoy preparando para lo inevitable, mi libertad. Hasta mañana.